Especialidades

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Traumatología Deportiva e Infantil

Lumbalgia

¿Qué es la lumbalgia?

La lumbalgia o lumbago es un término que indica el dolor de espalda baja, donde se encuentran las vértebras lumbares, causado por un síndrome músculo-esquelético, es decir, trastornos relacionados con estas vértebras y las estructuras de los tejidos blandos como músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales.

Frecuencia

Se calcula que el 80% de las personas lo padece en algún momento de sus vidas. Es sin lugar a dudas el trastorno musculoesquelético más común en el mundo. Es la segunda enfermedad que ocasiona más ausentismo laboral después del resfriado común.

¿Cuál es la causa más frecuente?

El lumbago mecánico es la causa más frecuente. Es el dolor de espalda que ocurre después de una actividad física exagerada, especialmente en pacientes sedentarios, y generalmente la causa del dolor está en los músculos y ligamentos de la región lumbar. Generalmente es autolimitada, mejora con reposo y tratamiento analgésico.

Signos y síntomas de una causa grave de dorsalgia baja

Hay síntomas que nos hacen pensar que la causa puede ser más grave. Estos síntomas son:

  • Dolor que no cede con los cambios de posición y que no mejora con el reposo.
  • Fiebre, escalofríos y pérdida de peso.
  • Dolor y rigidez mayor de 30 minutos que empeora por la mañana en pacientes menores de 40 años ( espondiloartropatía.)
  • Resultados anormales del examen neurológico: déficit sensorial o motor, disfunción vesical, anestesia en silla de montar.
  • Dolor que dura más de dos meses.

Disco

¿Qué es un disco? ¿Qué es un disco herniado?

Es un sistema hidráulico que conserva separadas las vértebras. Amortigua las cargas de la columna y permite que las vértebras se muevan. El disco está constituido por dos partes: una capa externa denominada anillo, y una porción central llamada núcleo.

Cuando el disco intervertebral presiona los nervios que salen a través de la columna vertebral se dice que existe una hernia discal. La hernia discal es una causa común de dolor en la zona.

Escoliosis

¿Qué es la escoliosis?

Es una deformidad lateral de la columna vertebral. Está acompañada de rotación de los cuerpos vertebrales por lo que se dice que es una deformidad en los tres planos.

Estenosis Lumbar

¿Qué es la estenosis lumbar?

A medida que envejecemos los discos vertebrales se deshidratan y encogen. Como consecuencia de esto, las articulaciones entre las vertebras se hipertrofian por el exceso de peso que reciben, y este crecimiento puede comprimir la médula espinal y las raíces nerviosas. En la estenosis lumbar ocurre un dolor característico se produce al caminar y se alivia al sentarse.

Tratamiento

Se indican analgésicos y terapia física, si hay compromiso radicular medicamentos como la gabapentina. En casos muy severos puede ser  necesaria la cirugía.

Patologías más comunes y especialidades

Problemas de la cadera
Mucho hemos escuchado hablar de las bursitis, y usualmente pensamos que es algo que sólo existe en el hombro. Pero no es tan sencillo, todas las articulaciones del cuerpo tienen estas estructuras llamadas bursas, que se pueden inflamar y resultar un problema muy molesto.

 

¿Qué es una bursa?

Una bursa es una almohadilla  que se encuentra en nuestras articulaciones, y que sirve como protección a  los tendones y los músculos al roce de las superficies prominentes de los huesos, es decir, las bursas son como pequeños amortiguadores que tenemos en las articulaciones. Tenemos alrededor de 160 bursas en todas las articulaciones.

¿Qué es la Bursitis Trocantérea o trocanteritis?

Es la aparición de dolor e inflamación en la bursa trocantérea o trocantérica. La bursa trocantérea está situada en el lado lateral de la cadera, justo al lado de donde tenemos el bolsillo del pantalón.

Diagnóstico

El examen físico es muy importante, la rotación externa e interna de la cadera es dolorosa, así como la palpación directa sobre el trocánter. Se debe hacer el diagnóstico diferencial con artrosis de cadera.

Causas frecuentes
  • Obesidad
  • Pie plano
  • Cirugías previas
    (prótesis de cadera, fracturas)
  • Disimetría de miembros
    (piernas de diferente tamaño)
  • Exceso de actividad física
  • Patologías de columna Artrosis de Cadera

Patologías más comunes y especialidades

Bursitis trocantérea

Meniscos

¿Qué son los meniscos?

Los meniscos son dos pequeñas estructuras que tenemos en cada rodilla, en forma de medialuna, que sirven para trasmitir las fuerzas entre el fémur y la tibia, y son además estabilizadores de la rodilla. Tienen también la función de distribuir el líquido sinovial a través de la rodilla. Los meniscos resisten grandes cargas de compresión. Absorben parte de la energía cuando saltamos.

Lesión de Meniscos

Los meniscos se lesionan especialmente con movimientos de rotación del cuerpo cuando el pie está fijo en el suelo. Esto pasa, por ejemplo, cuando el jugador de básquet o fútbol rota todo el cuerpo con un pie fijo en el suelo.

¿Es necesario operar?

No, las lesiones se operan sólo si producen síntomas que no mejoran con el tratamiento conservador.

Cirugía de Meniscos

Consiste en la reparación o la resección parcial del menisco. La meniscectomía total ya está en desuso, se reserva a casos muy particulares. Debido a que el menisco tiene una función importante en la mecánica de la rodilla, su resección total aumenta el desgaste del cartílago articular.

NO TODAS LAS LESIONES DE MENISCO SON REPARABLES.

la sutura de los meniscos sólo se reserva a algunos casos que el médico determina. En la mayoría de los casos se hace la meniscectomía parcial, esto es la resección de la parte lesionada.

Menisco Discoide

¿Qué es?

Es un menisco de forma anormal, no como semiluna, sino como un disco. Es congénito, y se opera si produce síntomas o si se desgarra, ya que es más frágil que un menisco normal.

Artroscopia

Es un método mínimamente invasivo para diagnosticar y tratar problemas articulares. Es el método más comúnmente usado en los problemas de meniscos, y tiene como ventaja que la cicatriz es pequeña y el post-operatorio es menos doloroso.

¿Cuanto tiempo de hospitalización requiere la artroscopia?

Generalmente requiere 24 horas de hospitalización, puede incluso realizarse de manera ambulatoria, depende de las condiciones del paciente.

Ligamento Cruzado Anterior

Los ligamentos cruzados de la rodilla son los encargados de regular la cinemática articular y los «órganos sensores» que informan de la musculatura periarticular influyendo sobre la posición de las superficies articulares, la dirección y la magnitud de las fuerzas y, también, de forma indirecta, sobre la distribución de las tensiones articulares. Sin embargo, la primera obligación del ligamento cruzado anterior (LCA) es impedir el desplazamiento anterior de la tibia con relación al fémur y, en menor medida, controlar en carga la laxitud en varo, en valgo y la rotación; de hecho es una estructura estabilizadora en la rodilla de animales con poca inestabilidad rotacional.

Rotura del Ligamento Cruzado Anterior

La incidencia de rupturas del LCA varía ampliamente, dependiendo del tipo de población. Se calcula que al año 1 de cada 3.000 personas sufren una ruptura del Ligamento Cruzado.

Un ligamento es un haz de fibras de colágeno con forma de banda cuya función es limitar el movimiento de la articulación para que no sobrepase los límites anatómicos y biomecánicos. La estabilidad de la rodilla está asegurada por cuatro ligamentos: los ligamentos cruzados anterior y posterior y los ligamentos laterales interno y externo.

Los ligamentos cruzados son dos estructuras que se cruzan en el interior de la rodilla, unen la tibia con el fémur y proporcionan estabilidad en los movimientos de extensión y flexión.

Existen dos tipos de ligamentos cruzados:

  • Ligamento cruzado anterior (LCA), evita que la tibia se desplace hacia delante con respecto al fémur. Su rotura es la más frecuente.
  • Ligamento cruzado posterior (LCP), su función es impedir que la tibia se desplace hacia atrás.

La lesión de estos ligamentos se produce tras un cambio brusco de dirección de la rodilla, una desaceleración exagerada o una contusión. Puede darse, por ejemplo, cuando se apoya mal la extremidad tras un salto o cuando se frena precipitadamente durante una carrera.

Principales síntomas

Los principales síntomas cuando un deportista sufre una rotura del ligamento cruzado son:

  • Un chasquido.
  • Un intenso dolor en la zona.
  • Dificultad cuando trata de apoyar la pierna, llegando incluso a no poder usarla para desplazarse.
  • Inestabilidad en la articulación de la rodilla.
  • Cierta inestabilidad en la marcha.
  • Cerca del 70 % de los jugadores sufre un derrame hemático (de sangre) en las 24 horas siguientes a sufrir la lesión.

Debido a la lesión, el movimiento de extensión o estiramiento de la articulación se limita mucho, eso hace que el afectado tienda a mantenerla en una posición de semiflexión. Con el paso del tiempo esto lleva a que se produzca una inflamación, moderada o extrema, de la rodilla, por eso el mejor momento para valorar la lesión es inmediatamente después de que ésta se produzca.

Diagnóstico

Para determinar si el deportista sufre una rotura de ligamento cruzado, el especialista en medicina deportiva suele realizar varias pruebas:

  • Prueba del cajón anterior. Es la más común. Con la rodilla flexionada a 30 grados, el médico se arrodilla junto a la parte externa de la pierna afectada, con una mano estabilizando el muslo y con la otra realizando una tracción suave sobre la región proximal de la tibia. Existe desgarro del LCA, si i la tibia se desplaza hacia delante.
  • Estudio radiológico en dos planos. Permite descartar la existencia de arrancamientos óseos o fracturas de las inserciones de los ligamentos
  • Resonancia magnética. Es la más indicada para una correcta valoración de la lesión, pues es la única forma de ver el estado del ligamento cuando se produce un hematoma interno.

Según Carlos Díez, “el dolor que sufre el deportista y la posible asociación de esta lesión con otras lesiones meniscales –entre los futbolistas suele ser frecuente la lesión del ligamento lateral interno y el menisco interno-, hacen que el diagnóstico inicial de una lesión de ligamento cruzado sea, por lo general, difícil”.

Cómo tratar una rotura del ligamento cruzado

Una vez diagnosticado, el especialista en medicina deportiva decidirá cuál es el protocolo de actuación a llevar a cabo. Si la lesión es grave, pues se observan signos radiológicos de fractura o existe laxitud articular, se recomienda la intervención quirúrgica, sobre todo en el caso de deportistas de elite como son los jugadores de fútbol.

Tratamiento previo. Los especialistas recomiendan, como tratamiento inicial, evitar la hinchazón de la zona, con:

  • Reposo absoluto.
  • Aplicaciones de hielo durante los tres primeros días, entre 10 y 15 minutos cada dos horas.
  • Un vendaje para comprimir la rodilla.
  • Mantener la pierna elevada por encima del corazón, siempre que sea posible.
  • Utilizar apoyos al andar, como una muleta o un bastón, durante la primera semana.

Si el tiempo de espera para la intervención se alarga más de una semana, el deportista debe realizar los trabajos de rehabilitación de la zona. Trabajos consistentes en ejercicios de contracción del cuadriceps para evitar la atrofia de la articulación y reforzar la musculatura de la rodilla.

También puede empezar a practicar, con moderación y si la rodilla se lo permite, natación o bicicleta y emplear la electroestimulación. Como refuerzo, puede utilizar una rodillera articulada estabilizadora o de protección, aunque su uso no garantiza que no pueda volver a sufrir la lesión.

Intervención quirúrgica: Todos los especialistas coinciden en que la artroscopia –que se realiza con instrumentos endoscópicos- es la mejor opción para tratar esta lesión, pues no se abre la articulación y produce menos dolor, rigidez e hinchazón. Además disminuye el riesgo de sufrir complicaciones y el tiempo de hospitalización.

En el caso de la rotura del ligamento cruzado, las técnicas utilizadas más comunes son:

  • Autoinjertos. Hay dos opciones:

– Plastias “hueso – tendón – hueso” obtenidas del tendón rotuliano.
– Plastias a partir de los tendones situados en la parte posterior de la rodilla.

  • Aloinjertos: Se realiza con los tendones obtenidos a partir de un cadáver. Es un opción cada vez más en auge, pues se evitan al paciente los efectos secundarios de la extracción de las fibras de un tendón (sangrado, inflamación, alteración de la estructura afectada, etc.).

Postoperatorio: Tras la intervención quirúrgica, los plazos de recuperación para volver a pisar un campo de juego van de los cuatro a los seis meses.

Fases de la recuperación

  • Durante la primera semana, es necesario tomar las mismas medidas que durante el tratamiento previo a la intervención (reposo, hielo, compresión y elevación).
  • En la segunda semana, que es cuando se retiran los puntos, el jugador debe aplicarse hielo tres veces al día, realizar ejercicios activos de flexión de la rodilla, pero sólo hasta 90º, y masajes drenantes para disminuir la inflamación de la rodilla, así como desplazarse siempre con muletas.
  • Durante la tercera semana, puede empezar a movilizar la rótula y realizar ejercicios activos de flexión de la rodilla hasta el umbral del dolor. Los especialistas recomiendan practicar de forma moderada la natación y comenzar a reeducar la marcha, dejando de lado ya las muletas.
  • En la cuarta semana, el jugador debe empezar con el entrenamiento propioceptivo y de equilibrio, realizando ejercicios para potenciar la fuerza de la pierna y ejercicios pasivos de flexión de la rodilla. En esta fase es recomendable iniciar el trabajo con la bicicleta.
  • A partir del primer mes, la realización de ejercicios propioceptivos se hace imprescindible para recuperar la rodilla al cien por cien. Además, el deportista debe forzar la rodilla hasta llegar a los rangos de movimiento habituales, tanto de flexión como de extensión, realizar ejercicios de fortalecimiento de la musculatura anterior y posterior de la pierna y aumentar poco a poco la intensidad de las actividades deportivas que normalmente realiza.

Condromalacia Rotuliana

La erosión y reblandecimiento del cartílago se denomina condropatía o condromalacia. Cuando se produce en la rótula en la rodilla, también se le denomina síndrome de hiper-presión rotuliana externa, lo cual ya no indica la zona de la rótula donde más desgaste por presión se suele dar. Si buscamos las causas de este problema, evidentemente la edad es un factor favorecedor pero paradójicamente muchas personas mayores tienen desgaste en esta articulación de la rodilla y sin embargo se producen pocos síntomas, sin embargo cuando se produce en una persona joven los síntomas son mucho más intensos. Cuando nos encontramos este problema en la persona joven podemos aludir a varios factores:

  • Factores genéticos por alteración de la estructura de la rodilla.
    • Factores ortopédicos hereditarios que favorecen que la rótula esté desplazada hacia lado externo de la rodilla ( ángulo Q aumentado)
    • Presencia de repliegues de tejido fibroso en la cápsula articular y el alerón rotuliano externo que desplazan externamente la rótula durante el movimiento de la rodilla.
  • Factores adquiridos.
    • Se tratan de descompensaciones musculares donde el vasto interno de la rodilla se debilita respecto al vasto externo lo cual provoca que el movimiento de la rótula respecto al fémur esté descentrado y favorezca el roce  del cartílago rotuliano, sobre todo en el lado externo. Esta descompensación muscular puede estar provocada tanto por un exceso de ejercicio como por un exceso de sedentarismo, pero fundamentalmente hay factores que no se tienen en cuenta habitualmente y son los que realmente provocan este problema cuando es adquirido, estoy hablando de diferentes disfunciones o alteraciones viscerales que provocan un aumento de la tensión de una cadena muscular en la que se incluye el vasto externo que acaba por producir un debilitamiento en el músculo contrario, antagonista, el vasto interno del cuádriceps.

La disfunción visceral más habitual que provoca este problema en la rodilla derecha es la irritación del intestino delgado, provocada a su vez por una mala alimentación o por estrés.

En la rodilla izquierda se vincula más a una alteración del riñón y de la vesícula biliar, en personas con carácter introvertido , obstinado, donde una situación de estrés provoca esas alteraciones orgánicas que se exteriorizan la espalda y a la pelvis provocando los desequilibrios musculares citados anteriormente.

Artrosis de Rodilla

La artrosis u osteoartrosis (OA) es es un síndrome doloroso degenerativo poliarticular o monoarticular, consecuencial, multifactorial, ortopédico e inmuno-reumatológico, discapacitante que se obtiene como resultado un desgaste articular osteo-cartilaginoso producto de más de cien (100) causas de osteoartritis primarias o secundarias; mecánicas, congénitas, adquiridas, inmunológicas, metabólicas, inducidas, envejecimiento, entre otras, es decir, es una patología caracterizada por la pérdida gradual del cartílago articular, combinado con un engrosamiento del hueso subcondral, específicamente por la aparición de osteofitos en los márgenes de la cara articular. Además, la artrosis puede estar asociada a una inflamación sinovial crónica. La artrosis se puede generar en distintas articulaciones del cuerpo, siendo las más frecuentes las articulaciones de rodilla, cadera, interfalángicas distales y trapecio metacarpianas.

La rodilla es una articulación compleja la cual posee 3 compartimentos, uno para cada articulación; articulaciones tibio–femoral medial y lateral, y la articulación patelo–femoral. Estos compartimentos pueden verse afectados por la artrosis tanto de manera aislada como en conjunto. Las combinaciones más frecuentes para esta patología son: el compartimento medial aislado, y el medial más el patelo–femoral.

Diagnóstico

Se sospecha osteoartrosis o artrosis de rodilla, en todo paciente mayor de cincuenta años que sienta dolores persistentes en la rodilla hace más de treinta días, que aumentan con la actividad física (cargar peso, subir o bajar escaleras) y que disminuyen con reposo. Otros elementos que permiten establecer una sospecha de diagnóstico de artrosis de rodilla son:

  • Rigidez articular matinal de menos de 30 minutos.
  • Dolor que suele ser más importante al inicio de la marcha y que tiende a ceder con el movimiento. Tratamiento
  • Instalación insidiosa en el tiempo.
  • Deformidad ósea (articular) y atrofia de cuádriceps.
  • Contractura o rigidez de la articulación comprometida.
  • Crepitación a la movilización articular.
  • Derrame articular frío o no-inflamatorio.

Tratamiento

Se debe enfocar su tratamiento a un manejo interdisciplinario encabezado por médicos especialistas en ortopedia y traumatología preferiblemente sub-especialistas en cirugías reconstructivas y del reemplazo articular de la cadera y la rodilla, ya que estas articulaciones son las mas involucradas estadisticamente y afectadas por el síndrome artrosico asociadas a que los mismos las valoran y tratan desde un manejo médico no farmacológico o farmacológico hasta un manejo quirúrgico con cirugías o procedimientos minimamente invasivos. Asociado deben estar involucrados en su manejo; médicos especialistas clínicos como los reumatologos en casos que involucren procesos inmunoreumatologicos, fisiatras o médicos rehabilitadores.

Se recomienda considerar como respuesta terapéutica mínima, el que los pacientes logren un alivio de al menos un 20% del dolor y mejoría en 1 categoría funcional respecto de su situación previa al inicio del tratamiento. Si luego de 4 a 6 semanas de tratamiento bien realizado los objetivos de tratamiento no se logran, el paciente debería ser revaluado por el médico tratante para considerar opciones terapéuticas alternativas.

Luxación Recidivante de Rótula

 

La luxación rotuliana consiste en que la rótula se sale de su sitio en relación con algún traumatismo directo o indirecto. Decimos que ocurre el primero cuando existe contacto o golpe en el traumatismo. Hablamos de traumatismo indirecto cuando el propio paciente sufre una lesión al girar o hacer algún movimiento forzado. Es una urgencia médica, y se debe reducir o recolocar la rótula en su posición normal lo antes posible.

Algunas personas tienen predisposición para sufrir una luxación rotuliana, debido a factores como debilidad e incoordinación muscular, laxitud ligamentosa y sobre alteraciones anatómicas de la tróclea femoral o la rotula. Entre estas últimas se encuentran la báscula o la subluxación rotuliana externa, la rotula o patela alta y la displasia de la tróclea femoral (el surco sobre el que se articula la rótula en el fémur es más plano).

Cuando hay un primer episodio de luxación rotuliana se rompen los tejidos capsuloligamentosos que se oponen a la dirección de la luxación. La rótula habitualmente se sale en sentido lateral, es decir hacia fuera de la rodilla, y por tanto las estructuras que se lesionan son las mediales. Entre los ligamentos de dicha zona, el que se ha visto que tiene una mayor importancia es el ligamento femoro-rotuliano interno (LFRI). Además cuando la rótula se desplaza anormalmente en sentido lateral puede sufrir lesiones en su cartílago articular o lesiones osteocondrales, que pueden requerir tratamiento quirúrgico. Es por todo esto por lo que además de las radiografías simples que deben incluir las proyecciones anteroposterior y lateral de la rodilla, y axial de rótula, debe pedirse una resonancia magnética a todo paciente que sufra esta lesión.

La posibilidad de tener luxaciones sucesivas es alta sobre todo cuando existen factores favorecedores como los que hemos hablado. Ante un primer episodio el tratamiento puede ser conservador, consistiendo en una inmovilización inicial que favorezca la cicatrización y no elongación de los tejidos blandos dañados, y una posterior rehabilitación con especial atención de la función del músculo cuádriceps, los abductores de cadera, y la propiocepción de la rodilla. Si existen lesiones articulares asociadas o el paciente es un deportista de alto nivel, el mejor tratamiento siempre será el quirúrgico, realizándose siempre una artroscopia de rodilla, además de la técnica más adecuada en cada caso para evitar futuras luxaciones.

Tratamiento

Ante un paciente con luxación recidivante de rótula, a partir del 2º episodio, debe plantearse también como mejor opción en la mayoría de los casos el tratamiento quirúrgico, aunque el paciente no sea funcionalmente muy demandante.

Debemos estudiar bien cuáles son los factores favorecedores en cada caso. La realización de un TAC de las rótulas con medición TA-GT (distancia entre la inserción tibial del tendón rotuliano y el centro del surco troclear), ayuda a detectar los casos en los que puede ser necesario realizar una corrección quirúrgica de la misma, mediante una osteotomía de medialización o anteromedialización de la tuberosidad tibial anterior.

Si no existe una alteración significativa de esta distancia y no hay una displasia femoral muy importante la técnica quirúrgica puede basarse solamente en la reparación o retensado de las partes blandas dañadas.

En general en todos los pacientes con báscula o subluxación lateral de la rótula se realiza una liberación del retináculo rotuliano externo.

Una técnica que cada vez se indica con más frecuencia es la reconstrucción del ligamento femororrotuliano interno (LFRI) con un injerto de tendón semitendinoso del mismo paciente.

Todas estas técnicas requieren de un proceso de rehabilitación posterior que puede ser de algunos meses hasta recobrar la movilidad y fuerza normal de la rodilla.

El índice de éxito es alto y mayor cuanto mejor se hayan evaluado y tratado todos y cado uno de los factores implicados en el problema de cada paciente.

Tendinitis Rotuliana (Rodilla de Saltador)

La rodilla de saltador, también conocida como tendinitis rotuliana o tendinopatía rotuliana, es una inflamación o lesión del tendón rotuliano, un tejido similar a una cuerda que une la rótula a la tibia (hueso de la espinilla). La rodilla de saltador es una lesión por sobrecarga (movimientos repetidos que causan irritación o daño en los tejidos en determinada zona del cuerpo).

Síntomas

siguientes:

  • dolor directamente sobre el tendón rotuliano (o, más específicamente, debajo de la rótula)
  • rigidez en la rodilla, en particular al saltar, arrodillarse, agacharse, sentarse o subir las escaleras,
  • dolor al flexionar la rodilla,
  • dolor en el cuádriceps,
  • debilidad en la pierna o la pantorrilla.

Algunos de los síntomas menos frecuentes son los siguientes:

  • problemas de equilibrio,
  • aumento de la temperatura, sensibilidad excesiva o hinchazón alrededor de la parte inferior de la rodilla.

Tratamiento

La rodilla de saltador primero se evalúa mediante un sistema de calificación que mide el grado de la lesión (las calificaciones van del 1 al 5; 1 significa dolor solo después de realizar una actividad intensa y 5 significa dolor constante todos los días e imposibilidad para realizar actividades deportivas).

Al examinar la rodilla, el médico o profesional médico le solicitará al paciente que corra, salte, se arrodille o se agache para determinar el nivel de dolor. Además, es posible que recomiende una radiografía o una imagen por resonancia magnética (IRM). Según el grado de la lesión, el tratamiento puede consistir solo en reposo y bolsas de hielo o incluso cirugía.

Tendinitis Cuadricipital

La tendinitis o tendinopatía cuadricipital, es la inflamación del tendón del cuádriceps, el cual nace de la rótula a nivel distal y se continúa con el músculo a nivel proximal.

La principal causa de las tendinopatías, y en particular de la cuadricipital, es la sobrecarga del tendón. En general esto sucede porque se producen mecanismos de tensión repetitivos sobre un músculo, en este caso del cuádriceps, el cual no está lo suficientemente potente y desarrollado para soportar esas cargas repetidas, lo que culmina con un microtraumatismo repetitivo que lo inflama.

Síntomas

Los síntomas más importantes son, por un lado, el dolor a nivel del polo superior de la rótula, que se presenta a la palpación, a la contracción activa del cuádriceps y a la elongación pasiva de éste. En general es un dolor que se confunde dentro del concepto que es el dolor anterior de rodilla, que puede involucrar tanto el tendón cuadricipital como el rotuliano y a la rótula en particular.

Tratamiento

Tiene distintas fases y es un tratamiento combinado. En general, lo primero que se realiza, es ejercer una acción para disminuir el dolor. Para esto se utilizan antiinflamatorios y se aplica hielo local por un período que va entre los 10 y 15 minutos, tres o cuatro veces al día.

Si el dolor no disminuye se combina con un tratamiento kinésico, el que busca, por un lado, elongar este tendón, potenciar el músculo cuádriceps y disminuir el dolor localizado.

Si la lesión al tendón presenta micro roturas fibrilares está indicado realizar una técnica que se está desarrollando en MEDS, que consiste en hacer una infiltración con Plasma Rico en Plaquetas, que en el fondo tiene la presencia de factores de crecimiento que ayudan a cerrar estas micro roturas y sanar de forma adecuada.

Por otra parte, cuando existen micro calcificaciones los factores de crecimiento no son una buena alternativa, toda vez que pueden generar más calcificaciones, pero aquí sí está indicado usar ondas de choque, las que buscan pulverizar las calcificaciones y a su vez estimular un recambio celular a nivel del tendón.

Cuando estos tratamientos durante un período de tiempo no logran recuperar al paciente, está indicado el tratamiento quirúrgico, pero la verdad es que es bastante poco frecuente y es para casos muy aislados. Ésta consiste en remover fragmentos cálcicos y tejidos degenerativos (aquellos que ya no tienen vitalidad) y realizar tenotomías longitudinales para poder estimular el recambio celular.

Patologías más comunes y especialidades

Dolor del hombro

El hombro es una articulación compleja, que goza de gran movilidad, pero también es la articulación más inestable del organismo y es una de las que más se ve involucrada en problemas dolorosos.

Sin embargo el 90-95% de las causas de dolor en el hombro son problemas periarticulares, es decir, estructuras que rodean la articulación y no la articulación en sí.

¿Cuáles son las causas de dolor del hombro por orden de frecuencia?
  • Pinzamiento Subacromial (70%)
  • Capsulitis adhesiva (hombro congelado) (12%).
  • Artritis de la articulación acromioclavicular/esternoclavicular. (7%)
  • Tendinitis bicipital (4%)
  • Otras causas (7%)
Cómo prevenir dolor de hombros

1.- Evite actividades repetidas por encima del hombro, estas predisponen a padecer patologías del manguito rotador.

2.- Si practica algún deporte de lanzamiento caliente antes de realizarlo. Los lanzadores tienen gran riesgo de sufrir lesiones del rodete glenoideo.

3.- Si usa con mucha frecuencia el mouse o ratón de la computadora busque utilizarlo en una posición ergonómica, y trate de alternar su uso con una mano y la otra. El mouse es una causa frecuente de tendinitis del hombro.

4.- Si levanta pesas evite el press militar, que pone bajo excesiva presión al supraespinoso. También evite los esteroides anabólicos porque debilitan los tendones  del hombro.

5.- Realice ejercicios que fortalezcan el manguito  rotador,  como el que se ve en el video de abajo.

6- Evite el sobrepeso, manteniendo una dieta sana y practicando ejercicio. La obesidad está ligada a problemas del manguito rotador.

7.- Todo niño que practique el béisbol no debe realizar más de 100 innings al año. Por encima de este límite aumentan enormemente las lesiones de hombro y codo.

8.- Evita colocarte el sostén por detrás, utiliza sostenes que se ajusten por delante!

Patologías más comunes y especialidades

Patologías de la Mano

Túnel del Carpo

Es una enfermedad causada por la compresión de un nervio, el nervio mediano, a nivel de la muñeca. Es el pinzamiento nervioso más frecuente del ser humano. El túnel del carpo es un espacio anatómico ubicado en la cara anterior de la muñeca, conformado por los huesos del carpo y el ligamento transverso del carpo. Por el transcurren el nervio antes mencionado acompañado de nueve tendones flexores.

Tratamiento

Si la persona es joven y  los síntomas leves y de poco tiempo de duración, se pueden indicar analgésicos, infiltración e inmovilización con férula.

Si los síntomas son severos está indicada la liberación quirúrgica, que consiste en la sección del ligamento transverso. Existen diversas técnicas, hoy en día se insiste en realizar incisiones cada vez más pequeñas. En el postoperatorio se coloca una férula o inmovilizador de muñeca por dos semanas.

Dedo en Gatillo

Se llama dedo en gatillo o resorte a la enfermedad en la cual los tendones flexores de los dedos de la mano se ven atrapados por las poleas que los contienen, produciendo un salto doloroso carac-terístico. El nombre es tenosinovitis estenosante de los tendones flexores.

Causa

Una de las poleas por donde transcurren los tendones flexores, llamada  polea A1, se estrecha debido a una inflamación crónica. La polea a su vez genera una inflamación del tendón y produce un nódulo en el mismo. Este nódulo se bloquea cada vez que pasa por la polea, generando el mecanismo de gatillo.

Tratamiento

Se pueden emplear infiltraciones con esteroides como tratamiento inicial. Esto desinflama el tendón y quita los síntomas en un 70% de los casos. Si esto falla se decide el tratamiento quirúrgico.

Se  puede realizar la liberación percutánea, sin abrir la piel, utilizando una aguja especial, pero si el dedo afectado es el pulgar o el índice  entonces es preferible la cirugía con una incisión pequeña, de alrededor de un centímetro, para no lesionar inadvertidamente las estructuras nerviosas que se encuentran cerca.

Fractura de Escafoides

Es un pequeño hueso del carpo, área anatómica correspondiente a la muñeca. El escafoides o Naviculare manus por su parecido a un barquito, es el hueso que más se fractura en el carpo, y el segundo que se fractura más en la muñeca, después del radio.

El escafoides se articula con cinco huesos

  • el radio
  • el semi-lunar
  • el hueso grande
  • el trapezoide
  • el trapecio
¿Cuándo es necesario operarla?

Cuando la fractura está desplazada se requiere una intervención quirúrgica, se fija con un tornillo de doble rosca como el usado en la cirugía de Scarf.

Fractura del Boxeador

Se llama fractura de boxeador a la fractura del quinto metacarpiano, un hueso que tenemos en la mano. Se produce cuando la persona golpea con el puño cerrado, y recibe el impacto en éste hueso.

No solamente se  encuentra en peleas, sino que es muy frecuente en personas que, producto de un ataque de ira, golpean un objeto fijo, como una pared. Por esta razón es también llamada fractura de frustración.

Ganglión de Muñeca

El Ganglión (del griego ganglia: nudo de tejido) es un pseudoquiste de la cápsula de la articulación o de la vaina sinovial que está relleno de un contenido viscoso gelatinoso (mucina). Se forma un tumor doloroso, generalmente en el dorso de la muñeca, como se ve en la imágen.

Tratamiento

La cirugía está indicada cuando el Ganglión es muy grande, doloroso, y el paciente prefiere el aspecto estético de la cicatriz a el aspecto del tumor.

Si, existe la opción de aspirarlo e infiltrarlo, y el estallido bajo anestesia. Sin embargo estas técnicas tienen mayor indice de recidiva, es decir, existe la posibilidad de que vuelva a aparecer.

 

Manos

Patologías más comunes y especialidades

Esguince de Tobillo

¿Qué es un esguince?

Hablamos de esguince cuando existe una lesión de los ligamentos que sujetan el tobillo, esta lesión puede ser incompleta y micros-cópica como en el esguince grado 1, incompleta y  macroscópica como en el esguince grado 2, o un lesión completa del ligamento en el esguince grado 3.

Los ligamentos más afectados del tobillo son los ligamentos que unen al peroné con el astrágalo y el calcáneo, es decir, los ligamentos peroneoastragalinos anterior y posterior y peroneo-calcaneo.

Tratamiento

El tratamiento de los esguinces depende de la gravedad de los mismos:

Esguinces grado I y grado II.

El tratamiento del esguince grado 1 o 2 de tobillo se puede dividir en tres fases:

Primera Fase: Reposo, Hielo, Compresión, Elevación. 48 horas.

Segunda Fase: Inmovilización con férula o vendaje elástico por 2 semanas.

Tercera Fase:
Ejercicios activos de arco de movilidad ,entrenamiento propioceptivo, fortalecimiento peroneos. (3 Semanas).

En la etapa inicial del tratamiento del esguince está indicada la elevación del miembro, la compresión con un vendaje, el hielo local 20 minutos cada 8 horas y los antiinflamatorios no esteroideos.(AINES)

¿Qué debo hacer si tengo un esguince?

Lo mejor es que no apoye más el pie, y acudas al traumatólogo. Importante que no lo manipulen: puede aumentar la inflamación. Mientras va al médico puede tomar algún medicamento  para el dolor y colocar un vendaje, no muy apretado.

Pie Plano

Se habla de pie plano cuando hay una disminución en el arco longitudinal y transversal del mismo, generalmente acompañado de un valgo del retropie.

Tipos de pie plano

Existen tres tipos de pie plano: flexible, flexible con tendón de Aquiles corto y rígido.  El pie plano flexible es el más común de todos los tipos y no está asociado a incapacidad física.

Tendón de Aquiles

Es una estructura que une los músculos de la pantorrilla con el hueso calcáneo, y permite la extensión del pie. Es el tendón más grueso y fuerte del cuerpo humano. Su nombre viene del héroe griego por su conocida debilidad en el talón.

Ruptura del tendón de Aquiles

Se rompe después de un esfuerzo físico intenso, una carrera súbita o caída de altura.  El paciente típico es un deportista de fin de semana con sobrepeso y con una edad entre treinta y cuarenta años.

También se puede ver en pacientes de la tercera edad por problemas degenerativos del tendón. Generalmente se rompe en la parte menos vascularizada del tendón, a 5- 6 cms del calcáneo

Tratamiento

Es necesaria la reparación quirúrgica, es decir, cirugía. Existe controversia sobre que tipo de cirugía es mejor, con incisión mínima o cirugía abierta. Cada una tiene sus pro y sus contras. Después de la cirugía debe pasar un período de inmovilización y luego de rehabilitación.

En pacientes ancianos o con enfermedades que contraindican la intervención quirúrgica se puede tratar con inmovilización, sin cirugía.

¿Cómo voy a quedar después de  la reparación del tendón de Aquiles?

Los resultados generalmente son buenos y el paciente se puede reincorporar a sus labores habituales. El plazo de recuperación es variable y es alrededor de tres meses.

Dedos Martillo y Juanetes

Generalmente, los dedos de los pies están en posición extendida, sin embargo, cuando existe una presión ejercida sobre los dedos puede causar que una o más articulaciones queden flexionadas. Esta presión puede ser causada en una gran mayoría de casos por la desviación ósea (hallux valgus) que causa los conocidos y molestos juanetes.

Como consecuencia de esto, los dedos del pie se curvan. Cuando los dedos se quedan curvados se denominan dedos en maza, dedos en martillo o dedos en garra. Su denominación dependerá de la articulación que quede flexionada.

Según la rigidez o la flexibilidad de los dedos en martillo, podemos diferenciar tres tipos:

  • Dedos en martillo flexibles: se aprecia la deformidad en el dedo, pero cuando lo manipulamos o ejercemos presión sobre él, la deformidad se corrige.
  • Dedos en martillo semirrígidos: cuando la deformidad de las articulaciones se corrige parcialmente a la presión.
  • Dedos en martillo rígidos: cuando la deformación ya se ha asentado y no es posible corregirla mediante manipulaciones.

Causas

La única causa por la que se produce el dedo en martillo es un desequilibrio entre el músculo y el tendón de los dedos del pie. Este desequilibro es el causante de que se flexione el dedo.

En ocasiones este desequilibrio aparece en las personas con el paso del tiempo debido a cambios mecánicos en el pie. Estos cambios pueden venir producidos por múltiples factores como:

  • Uso de calzado inadecuado: estrecho por la punta, por lo que presiona los dedos. El uso de calzado estrecho puede causar la contractura en los dedos. También el uso de tacones altos puede causar el dedo martillo.
  • Traumatismos anteriores: como consecuencia de una lesión o antigua fractura en los dedos. Las secuelas que puedan quedar pueden progresar y ser las causantes de los dedos martillo.
  • Factores hereditarios: en ocasiones existe un desequilibrio del músculo y del tendón que es hereditario o, en ocasiones, tener un dedo más largo, que propicie la deformación al no usar calzado adecuado.
  • Juanetes: la desviación del hueso (hallux valgus) que causa los juanetes también puede ser cauda del desarrollo de los dedos martillo.

Relación de los juanetes con el dedo martillo

Cuando una persona tiene un juanete, éste se manifiesta como una protuberancia en el lateral del dedo del pie (normalmente el dedo gordo). Un juanete viene producido por una desviación en el primer metatarsiano (hallux valgus), que se desvía en lugar de permanecer recto, como debería ser.

En ocasiones, cuando la desviación que causa el juanete no es tratada correctamente y a tiempo, puede hacer que el dedo se desvíe cada vez más y más, incluso llegando a montarse encima de los otros dedos.

La presión ejercida por el juanete en el resto de dedos a lo largo del tiempo puede causar el desequilibrio entre el músculo y el tendón, causante de la flexión de los dedos en martillo.

Operación de juanetes para evitar los dedos martillo

Cuando el juanete está demasiado desarrollado e inflamado y es susceptible de causar que los dedos se conviertan en dedos en martillo, el paciente debe plantearse la intervención quirúrgica para eliminar el juanete.

La cirugía es sencilla, y consiste en la corrección de la desviación del hueso, para evitar que se produzcan los dedos martillo, además de eliminar las desagradables molestias causadas por el propio juanete.

Existen dos técnicas quirúrgicas a las que el paciente con juanetes (causado por el hallux valgus, que es la desviación que se corrige) puede someterse de cara a evitar la aparición de dedos martillo:

Operación de juanetes o Hallux Valgus con osteotomía:

Esta intervención permite que el dedo del pie vuelva a su lugar inicial, corrigiendo así la deformidad del metatarsiano. El especialista extrae la parte del hueso que sobresale y después fija el resto de huesos con un tornillo quirúrgico.

Se trata de una operación bastante sencilla (siempre hablando a manos de cirujanos expertos), con una duración que ronda entre los 30 y los 90 minutos, siempre dependiendo de la gravedad de la desviación y del juanete.

Recuperación

La recuperación total tras la operación de juanetes y dedo martillo, puede durar hasta ocho meses, sin embargo, hay casos en los que la recuperación solo dura un par de meses. Todo dependerá de:

  • El tejido afectado: cuanto más grave sea el juanete y el dedo martillo, su inflamación y la deformación del pie, mayor parte de tejido blando y piel quedará afectada durante la intervención. Es por esto por lo que se recomienda tratarse cuanto antes los juanetes. Cuanto menos grave sea el problema, más rápida será la recuperación.
  • Ejercicios de rehabilitación: cuando un paciente se somete a una operación para eliminar los juanetes y los dedos en martillo, pierde parte del movimiento del pie, por lo que para recuperar el movimiento, el paciente deberá seguir una tabla de ejercicios de rehabilitación diseñada por el especialista o un fisioterapeuta.

Es muy importante que el paciente siga todos los consejos e indicaciones del especialista tras haberse sometido a una operación de juanetes (hallux valgus) y más si se combina con la corrección de dedos en martillo, para eliminar cuanto antes las molestias y poder volver así a tener una vida normal. Cabe destacar que cuanto antes se decida un paciente a operarse mejor, ya que estos problemas son progresivos, es decir, se van agravando con el tiempo provocando a su vez que la cirugía de corrección sea cada vez más complicada.

Pies

Patologías más comunes y especialidades

Epicondilitis (Codo del Tenista)

La epicondilitis o codo del tenista es una lesión por esfuerzo repetitivo, en la que se inflaman  los músculos del antebrazo en su inserción en el  el codo.

Causa

El uso repetido de la mano en actividades como pintar, martillar, atornillar,  levantar objetos pesados y pintar con brocha o rodillo.En el tenis se produce cuando el jugador realiza el golpe de revés de manera incorrecta, usa una raqueta demasiado corta o con encordado demasiado tenso. También por usar pelotas mojadas o demasiado pesadas.

Tratamiento

Depende de la edad y la severidad, se pueden emplear sólo antinflamatorios no esteroideos, hielo local, usar una férula para epicondilitis.

También se emplean férulas en la muñeca, que evitan que la extensión de la mano inflame el codo. Si el diagnóstico y el tratamiento se realizan precozmente entonces se puede evitar la aparición de la tendinosis, o degeneración del tendón, que hace más difícil el tratamiento.

Tendinitis o tendinosis

En medicina el  sufijo «itis» se usa para designar inflamación y el sufijo «osis» para degeneración.  La tendinitis es un proceso agudo, reversible, de corta duración mientras que la tendinosis es un proceso crónico, en el cual hay cambios histológicos en el tendón.  De la tendinitis se pasa a la tendinosis.

Cómo prevenir el codo de tenista
Si su trabajo es muy repetitivo, como atornillar, trate de usar herramientas eléctricas, y de descansar después de un periodo prolongado de actividad.

Practique su deporte o actividad de forma adecuada. Utilice un mango adecuado para la raqueta.

 

Haga ejercicios de precalentamiento antes de jugar al tenis o de hacer otras actividades con su codo o los músculos del brazo. Estire lentamente su codo y los músculos del brazo antes y después de hacer ejercicio.

Colóquese frío local  en el codo después de hacer ejercicio o trabajar intensamente.

 

Cuando realice actividades laborales, use la postura correcta y coloque los brazos de manera que durante el trabajo el codo y los músculos del brazo no se usen excesivamente.
En algunas ocasiones el dolor reaparece al volver al trabajo, y ha sido necesario cambiar de ocupación  al  paciente. Las fricciones con un gel como diclofenac algunas veces resultan de ayuda.

Bursitis Olecraniana (Codo de Estudiante)

La bursitis olecraniana, llamada a veces codo de estudiante, es una enfermedad reumática de partes blandas, es decir que no afecta a la zona ósea de la articulación. Consiste en inflamación de la bolsa serosa olecraniana, la cual está situada superficialmente en la región posterior del codo, en la zona del olécranon, prominencia ósea que constituye el resalte posterior del hueso cúbito en la región del codo. Las bolsas serosas son estructuras con forma de bolsa o saco que se encuentran situadas cerca de las articulaciones y tienen la finalidad de facilitar los desplazamientos entre los tendones y otras estructuras próximas. En el organismo humano se han descrito alrededor de 150, la inflamación de una bolsa serosa se denomina bursitis.

Causas

Las bursitis olecranianas pueden ser

1. Sépticas, causadas por microorganismos diversos, bacterias, virus y hongos.

2. Asépticas. Las causas desencadenantes de una bursitis aséptica son

  • Traumatismo directo sobre la bursa (contusiones).
  • Microtraumatismos, por fricciones repetidas, como se da en los dibujantes, estudiantes, lanzador de dardos.

3. Metabólica (gota).

Síntomas

En muchos casos solamente se encuentra la bolsa, no dolorosa, molestando únicamente por su tamaño y su aspecto antiestético. En otros casos hay dolor leve o celulitis peribursal o los síntomas de la enfermedad sistémica.

En la lesión del «codo del lanzador de dardos» se forma una masa ovalada fluctuante en la punta del codo, dolorosa, y una tumefacción acompañada de enrojecimiento de la piel que puede venir acompañado de hemorragia subcutánea.

En ocasiones pueden encontrarse espolones olecraneanos y depósitos amorfos de calcio (posiblemente, debido al mayor roce que esto supone con la bursa) y en muchos casos dichos espolones son la misma inserción del tríceps braquial. En el caso de bursitis séptica hay un aumento marcado de la temperatura local

Diagnóstico

Al principio la radiografía simple suele ser negativa. En los caos crónicos pueden aparecer depósitos de calcio. Son útiles la ecografía y la resonancia magnética.

Punción

Si el liquido es claro se tratará de una bursitis aséptica. Si el líquido es turbio debe sospecharse una infección, debe cultivarse y comenzar con un tratamiento antibiótico empírico que cubra los posibles microorganismos causantes de la bursitis.

Tratamiento

1. Punción de la bursa con aguja 20, compresión y rotación de la aguja para extraer la mayor cantidad de líquido, colocar el bisel de la aguja hacia la superficie ósea, sin tocar hueso.

Es importante el tratamiento con antibióticos via oral según antibiograma y parenterales si hay celulitis.

2. Hielo sobre la bursa ( 5 minutos durante 2 días ).

3. Venda compresiva durante 2 días.

4. Inmovilización con manga de neopreno.

5. Infiltración de lidocaína 0.5 cc más corticoide 0.5 cc es la base de la bolsa en forma paralela al cúbito, con penetración usual de 1cc. Puede repetirse infiltración al mes. Nunca debe infiltrarse la articulación si se sospecha una infección.

El uso de infiltraciones con corticosteroides repetidos puede provocar infecciones, atrofias cutáneas y dolor.

Patologías más comunes y especialidades

Ortopedia Degenerativa

¿Qué es la Osteoporosis?

Es una enfermedad caracterizada por disminución de la densidad del hueso. El hueso se vuelve «frágil», por la pérdida de algunos de sus componentes como el «osteoide» y la «hidroxiapatita» o fosfato de calcio. El asunto que a veces la gente no capta es que el hueso es una estructura viva, como sus músculos. Constantemente hay un depósito y extracción de minerales del hueso, como si se tratara de una cuenta del banco. Si usted comienza a extraer más de lo que deposita, ocurre la osteoporosis.

 

Las mujeres son más propensas a la Osteoporosis
En la mujer, después de la menopausia, hay una disminución en la cantidad de estrógeno en su sangre. Esta disminución altera el metabolismo del hueso, haciéndola proclive a la osteoporosis. Los hombres también pueden tener osteoporosis, pero generalmente es más tarde.

 

Factores influyentes en la aparición de la Osteoporosis

 

  • Antecedentes Familiares.
  • Sexo Femenino.
  • Piel Clara.
  • Menopausia Prematura.
  • Sedentarismo.
  • Baja ingesta de Calcio.
  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Consumo excesivo de cafeína.
  • Algunos medicamentos. Esteroides, hormona tiroidea.

 

Prevención

La prevención de la osteoporosis es fundamental para evitar el avance de la patología. Estas son algunas recomendaciones para conservar y aumentar la densidad ósea:

  • Mantener un consumo adecuado de calcio.
  • Practicar ejercicios físicos en los que el paciente no tenga que soportar peso corporal. Algunos estudios recientes han demostrado que los ejercicios en los que es necesario que los músculos muevan los huesos mantienen e incluso pueden aumentar la densidad ósea. Uno de los más recomendables en este sentido es el body pump.
  • Seguir un tratamiento farmacológico, si lo prescribe el médico.

 

Tratamiento

La selección del tratamiento dependerá de las características del paciente. Los expertos recuerdan que para que sea eficaz debe seguirse de forma constante durante varios años.

Los fármacos que se emplean en la actualidad para combatir la osteoporosis consiguen detener la resorción ósea y evitar la pérdida del mineral. Son los llamados inhibidores de la resorción entre los que se encuentran, los estrógenos, las calcitoninas, los bisfosfonatos (etidronato, alendronato y risedronato), los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (raloxifeno) e incluso las estatinas, unos fármacos que inicialmente se empleaban para combatir el colesterol.

Aunque el tratamiento farmacológico es muy importante existen otras medidas encaminadas a corregir deficiencias nutricionales y mejorar el estilo de vida que pueden evitar caídas y minimizar la intensidad del impacto de la enfermedad.

Deficiencias nutricionales

Según la SER, lo más importante es que el paciente tome las cantidades necesarias de calcio y vitamina D.

Respecto al calcio, al ser un nutriente, la mejor forma de ingerirlo es con la comida. La mayor parte del calcio se obtiene con la leche y los derivados lácteos.

El contenido de vitamina D de los alimentos es muy bajo, a excepción de algunos pescados grasos, por lo que la mejor forma de adquirir esta vitamina es a través de tomar el sol de forma prudente.

Los pacientes de edad avanzada no suelen exponerse al sol por lo que en muchas ocasiones deberán tomar suplementos de vitamina D para asegurarse de que cumplen los requerimientos diarios.

Otros elementos nutricionales

Además de vigilar la ingesta de calcio y vitamina D, el paciente debe asegurarse de que ingiera la proporción adecuada de los nutrientes básicos, vitaminas y oligoelementos, como el magnesio. “Deben evitar los suplementos de vitamina A, ya que se ha demostrado que aumentan el riesgo de fractura”, añaden.

Respecto a las dietas hiperproteicas y las ricas en sodio y fósforo, en la actualidad existe controversia sobre si deben evitarse o no ya que éstas aumentan la excreción urinaria de calcio por una reabsorción tubular.

Modificación de estilos de vida

Los expertos recomiendan evitar la inmovilidad y seguir pautas fisioterápicas que limiten la deformidad y el dolor, así como abstenerse de fumar e ingerir grandes cantidades de alcohol.

Ejercicio físico

Realizar deporte aumenta la masa ósea durante el crecimiento de los niños y adolescentes y, además, puede ayudar a reducir la pérdida en las personas de edad avanzada.

También tiene otros beneficios: aumenta la flexibilidad, la coordinación y la fuerza muscular, lo que ayuda a reducir el riesgo de caídas.

Los especialistas indican que el ejercicio debe adaptarse a las circunstancias del paciente y recomiendan realizar un paseo diario para preservar los patrones motores del enfermo.

Riesgo de caída

Existen algunos factores modificables que propician las caídas de los ancianos y que se pueden modificar para reducir el riesgo, como el consumo de sedantes. Estas sustancias aumentan la posibilidad de que sucedan las caídas y aparezcan las fracturas.

Otros fármacos como los antihipertensivos, los barbitúricos y los hipoglucemiantes también se han asociado al aumento de riesgo de caídas.

Osteoporosis

Patologías más comunes y especialidades

Hueso Sano vs Osteoporosis

La Artrosis

Qué es

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones. Normalmente, está localizada en las manos, las rodillas, la cadera o la columna vertebral. La artrosis provoca dolor, inflamación e impide que se puedan realizar con normalidad algunos movimientos tan cotidianos como cerrar la mano, subir escaleras o caminar.

Radiografía artrosis

Las articulaciones son los componentes del esqueleto que permiten la conexión entre dos huesos (como por ejemplo el codo, la rodilla, la cadera, etc.) y, por lo tanto, el movimiento. El cartílago es el tejido encargado de recubrir los extremos de estos huesos y es indispensable para el buen funcionamiento de la articulación puesto que actúa como un amortiguador.

La artrosis provoca el deterioro del cartílago articular provocando que los huesos se vayan desgastando y aparezca el dolor. A medida que el cartílago va desapareciendo, el hueso reacciona y crece por los lados (osteofitos) produciendo la deformación de la articulación.

Incidencia

La artrosis es la enfermedad articular más frecuente en España, según los datos de la Sociedad Española de Reumatología, que estima que más de 7 millones de españoles mayores de 20 años tienen artrosis de rodilla, mano o columna. Además, esta enfermedad es más frecuente en mujeres, un 52 por ciento, frente al 29 por ciento en los hombres.

“Desde el punto de vista radiológico, el segmento de población entre los 50 y 64 años presenta un 70 por ciento de artrosis en las manos, un 40 por ciento en los pies, un 10 por ciento en las rodillas y un 3 por ciento en las caderas”, señalan.

Además, según la Organización Mundial de la Salud, cerca del 28 por ciento de la población mundial mayor de 60 años presenta artrosis y el 80 por ciento de ésta tiene limitaciones en sus movimientos. El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población harán que la artrosis se convierta en la cuarta causa de discapacidad en el año 2020.

Causas

A día de hoy no se conocen con exactitud las causas que producen la artrosis, pero existen algunos factores de riesgo asociados a su aparición:

Edad: aumenta de forma exponencial a partir de los 50 años.

Sexo: afecta sobre todo a mujeres mayores de 50-55 años.

Genética: puede ser también una enfermedad hereditaria. En concreto, la herencia genética en el desarrollo de la artrosis puede llegar a ser hasta de un 65 por ciento.

Actividad laboral: la repetición de los movimientos articulares puede llevar, a largo plazo, a la sobrecarga articular. Por eso, determinadas actividades laborales (peluqueras, albañiles, etc.), pueden provocar la aparición de artrosis.

Actividad física elevada: los deportistas de élite tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Menopausia: la disminución de los niveles de estrógenos que se produce con la llegada de la menopausia es uno de los factores de riesgo para su desarrollo.

Obesidad: no parece participar en el desarrollo de artrosis, pero sí que puede agravarla en determinadas articulaciones como las rodillas.

Traumatismos: fracturas y lesiones pueden ser un factor desencadenante.

Síntomas

Las manifestaciones de la artrosis son muy variadas, progresivas y aparecen dilatadas en el tiempo.

Los síntomas más frecuentes son el dolor articular, la limitación de los movimientos, los crujidos y, en algunas ocasiones, el derrame articular. Además, algunas personas pueden presentar rigidez y deformidad articular.

El síntoma que más preocupa a las personas con artrosis es el dolor. En un primer estadio, éste se desencadena cuando se mueve o se realiza un esfuerzo con la articulación. Este dolor suele cesar con el reposo. Posteriormente, el agravamiento de la artrosis hará que el dolor aparezca tanto con el movimiento, como con el reposo.

Uno de los puntos buenos del dolor artrósico es que no siempre es constante, por lo que los pacientes pueden estar durante largos periodos de tiempo sin padecer dolor, lo cual no significa que la artrosis no siga su evolución.

 

Prevención

La principal medida que tienen que tener en cuenta los grupos de riesgo para prevenir el desarrollo de la enfermedad es llevar una dieta sana y equilibrada, como la dieta mediterránea, realizar ejercicio físico de forma moderada, actividades que sean acordes a la edad y el estado físico actual de la persona y evitar la obesidad.

También conviene limitar el esfuerzo físico intenso, como cargar objetos pesados o las actividades laborales que implican sobreesfuerzo.

Por otro lado, los expertos recomiendan que las personas sean cuidadosas al practicar deportes de contacto, como el fútbol o el rugby, ya que no están recomendados para los pacientes con artrosis. El motivo es que estos deportes son uno de los factores que pueden desencadenar la enfermedad. De hecho, muchos futbolistas padecen artrosis de rodilla debido a las lesiones que han sufrido en el menisco.

En caso de tener la enfermedad deben evitar los movimientos que producen dolor, sin llegar a inmovilizar la zona.

 

Tipos de Artrosis

En la actualidad la artrosis se manifiesta principalmente en cuatro áreas:

Artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla es el tipo más frecuente de artrosis. De hecho, en España la sufren un 10 por ciento de los españoles. Se puede distinguir entre dos tipos de artrosis de rodilla:

Artrosis de rodilla primaria: está muy relacionada con el envejecimiento y con la genética, y va ligada al desgaste de las diferentes partes que forman la rodilla (los huesos la membrana sinovial y el cartílago).

Artrosis de rodilla secundaria: se suele producir por una lesión previa, como pueden ser una fractura o una lesión de ligamentos. Suele afectar a deportistas y a personas obesas, ya que el sobreesfuerzo que exigen a sus rodillas es elevado.
En este caso la enfermedad afecta a las partes interna y/o frontal de la rodilla provocando dolor cuando se realiza un esfuerzo. Como consecuencia de este dolor y por la evolución degenerativa de la enfermedad el paciente puede tener cojera si la enfermedad avanza a un estadio avanzado. En este tipo de artrosis el movimiento de la articulación suele causar chasquidos.

Artrosis de manos

La artrosis de manos es el segundo tipo de artrosis más común. En España la sufren un 6 por ciento de los ciudadanos. Suele estar estrechamente ligado al sexo femenino y a la herencia genética del paciente. La artrosis de manos se origina en una articulación y, posteriormente, puede extenderse al resto de la mano.

Es muy visible, ya que suele deformar los dedos y llega a afectar al día a día de los pacientes en tareas cotidianas como la escritura. Durante el proceso el dolor acompaña la evolución de la enfermedad siendo más fuerte al principio y mitigándose a medida que aparecen los nódulos. Las molestias suelen disminuir cuando la deformación se completa. La funcionalidad de la mano puede verse afectada y la articulación puede quedar un poco flexionada o desviada.

Artrosis de cadera

La artrosis de cadera es aquella que afecta a la parte superior de la pierna. Este tipo de artrosis es bastante frecuente, aunque no tanto como la artrosis de rodilla o de mano. En general, es propia de personas mayores, pero puede aparecer antes de los 50 años, siendo excepcional en jóvenes.

El síntoma fundamental es el dolor, que se localiza en la zona de la ingle y en la zona interna del muslo. Sin embargo, en ocasiones el dolor se puede reflejar en la rodilla.

Al principio de la enfermedad, el dolor sólo aparece al caminar y al subir o bajar escaleras. También se siente dolor tras un período de reposo, hasta que la articulación entra en calor, y luego vuelve a aparecer tras una larga caminata o ejercicio prolongado, porque se sobrecarga la articulación. De forma progresiva, se van haciendo difíciles acciones tan elementales como cruzar o flexionar las piernas, o caminar. En estadios avanzados el dolor puede aparecer durante la noche, por la posición de reposo y, con el paso del tiempo, es normal que aparezca cojera al caminar.

Artrosis de columna

La columna vertebral está formada por muchas articulaciones. Esto provoca que se pueda desarrollar artrosis en esta zona, frecuentemente en el área lumbar y cervical.

Este tipo de artrosis puede ser asintomática por lo que en muchas ocasiones no está diagnosticada y se localiza de forma fortuita al realizar una radiografía por otro motivo.

El dolor puede aparecer al realizar actividades mecánicas, como movimientos y sobrecargas en la zona afecta. Además, los cambios de tiempo y de presión suelen agravar el dolor.

Diagnóstico

Según explican desde la Sociedad Española de Reumatología (SER), el diagnóstico de la patología se realiza mediante una entrevista clínica.

Existen algunas pruebas que ayudan al especialista a completar el estudio. Mediante una radiografía el médico puede distinguir los osteofitos, el pinzamiento del cartílago, las geodas subcondrales y la disminución asimétrica del espacio articular, síntomas claros de la artrosis.

Otras pruebas que se pueden utilizar en casos excepcionales son la TC y la resonancia magnética cuando el médico tenga dudas sobre el origen del proceso o esté estudiando de forma complementaria otros problemas, como una extrusión discal en una espondiloartrosis o la rotura meniscal en una gonartrosis.

Por último, la ecografía de alta resolución se ha incorporado como una herramienta diagnóstica muy eficaz porque revela las partes blandas que rodean la articulación, así como si hay inflamación o lesión en alguna de ellas y distinguir si el perfil del hueso se está alterando.

Tratamientos

El principal objetivo del tratamiento en la artrosis es mejorar el dolor y la incapacidad funcional sin provocar efectos secundarios.

Para conseguirlo, desde la SER insisten en que el primer paso que deben dar los especialistas es enseñar a los pacientes a evitar todo lo que contribuye a lesionar las articulaciones como el sobrepeso, los movimientos repetitivos, actitudes inadecuadas en el trabajo, el calzado, los útiles de cocina, el mobiliario, etc.

En segundo lugar, se aconseja que cada paciente tenga una tabla de ejercicios personalizada y adaptada que deberá realizar bajo la supervisión del fisioterapeuta para mejorar el curso de la enfermedad.

Por último, desde la SER señalan que el reumatólogo decidirá el tratamiento farmacológico adecuado para cada caso:

Antiinflamatorios y/o analgésicos

En la fase más aguda, el dolor aumenta mucho a causa de la inflamación de la zona afectada. Llegados a este punto, puede ser necesaria necesaria la prescripción médica de antiinflamatorios y/o analgésicos para reducir la hinchazón de la zona y así calmar el dolor.

Medicamentos condroprotectores

Son los únicos medicamentos específicos para tratar la artrosis a largo plazo porque actúan directamente sobre la articulación afectada. No sólo alivian el dolor y mejoran la movilidad, sino que se está demostrando que tienen capacidad para atacar la enfermedad de raíz, ralentizando el deterioro de la articulación. Entre ellos encontramos fármacos como el condroitín sulfato, el sulfato de glucosamina y el ácido hialurónico.

En 2015, The Cochrane Library publicó una revisión sobre condroitín sulfato que confirma la eficacia y seguridad de este fármaco en el tratamiento de la artrosis. Las conclusiones evidencian que los pacientes tratados con condroitín sulfato presentaron una mejora del dolor y de la capacidad funcional estadísticamente significativa y clínicamente relevante frente a placebo, demostrando además ventajas de seguridad.

Cirugía

Si el paciente se encuentra en un estadio final de la enfermedad los especialistas recomiendan como opción terapéutica la cirugía protésica.

Pronóstico

Aunque esta enfermedad no es muy grave, sí disminuye significativamente la calidad de vida de los pacientes. De hecho, su pronóstico difiere bastante dependiendo de la articulación que esté afectada y la evolución de la patología.

Además, factores como el diagnóstico temprano y las medidas de prevención articular pueden contribuir a ralentizar el desarrollo de la artrosis.

En términos generales, la SER explica que la evolución de la patología es lenta y progresiva.

¿Cómo afecta a la vida del paciente?

El dolor y la falta de movilidad son los principales factores que inciden y disminuyen la calidad de vida de los pacientes.

Dado que la enfermedad afecta sobre todo a los pacientes que superan los 60 años de edad, la limitación funcional puede hacer que aumente el sedentarismo en estos grupos de población. Ello puede fomentar la obesidad , y con ello el riesgo de que aumenten los niveles de colesterol, presencia de diabetes, hipertensión, u otros factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Cirugía de Artrosis para Colocación de Prótesis

Antes de recurrir a la cirugía, es conveniente agotar los tratamientos convencionales para contener el dolor y conservar la movilidad de las articulaciones afectadas. Estos tratamientos suelen consistir en fármacos y pueden complementarse con otras técnicas como la fisioterapia. Asimismo, es conveniente haber cumplido las recomendaciones habituales para frenar la progresión de la enfermedad como controlar el peso y ejercitar las articulaciones sin abusar de ellas. En aquellos casos en que las recomendaciones y los tratamientos convencionales no son suficientes para contener el dolor y para que el paciente pueda seguir haciendo sus actividades habituales está justificado el tratamiento quirúrgico.

La cirugía suele consistir en implantar prótesis. Pero también hay intervenciones para personas con artrosis que no consisten en implantar prótesis sino en modificar la articulación para reducir las sobrecargas. Por ejemplo, en casos de artrosis de rótula en que el resto de la rodilla aún está sano, se puede adelantar un poco la rótula para aliviar la sobrecarga sobre el fémur. O en casos incipientes de artrosis de cadera, se puede rebajar la irregularidad del cuello del fémur por artroscopia.

Implantación de Prótesis: Una intervención importante

Implantar una prótesis en una articulación con artrosis no es una operación menor. La intervención suele durar entre 60 y 90 minutos -aunque en casos complicados puede alargarse varias horas- y suele hacerse con anestesia de cintura para abajo. Se trata de una intervención cruenta en la que es preciso controlar la coagulación de la sangre, así como el riesgo de infecciones, y en la que hay que tener prevista una reserva de sangre por si es necesario realizar una transfusión. El riesgo de hemorragia no se limita al momento de la intervención, sino que sigue siendo relativamente elevado en las 48 horas siguientes, por lo que es habitual que los pacientes permanezcan varios días hospitalizados tras salir del quirófano.

A qué edad operarse

Las prótesis de rodilla y cadera tienen una duración limitada, que suele ser de alrededor de diez años. Por lo tanto, si se implanta una prótesis a una persona relativamente joven, es probable que se tenga que acabar cambiando. Lo cual es un problema porque cambiar una prótesis es más complejo y tiene más riesgos que implantarla por primera vez.  Además,  los pacientes tienen una salud más frágil porque son diez años mayores. Por otro lado, si dejamos la intervención para más adelante, perdemos calidad de vida ahora.

Reconociendo que es un equilibrio difícil, es recomendable valorar cada caso de manera individualizada teniendo en cuenta la situación y las expectativas vitales de cada paciente. Como norma general, no es muy aconsejable implantar prótesis en personas menores de 65 años, excepto en casos muy concretos y muy meditados, porque se expone al paciente a una situación en que no les bastará con la prótesis inicial ni con el primer recambio, sino que acabarán necesitando recambios de recambios.

Qué esperar después

Una persona a la que se ha implantado una prótesis de cadera o de rodilla notará cómo recupera movilidad en la articulación dañada, cómo remite el dolor en reposo, cómo desaparece la inflamación y cómo puede volver a hacer actividades a las que se había visto obligado a renunciar, pero esto no significa que pueda hacer de todo, El paciente debe modular sus expectativas y ser consciente de que la prótesis tiene una resistencia limitada. Por lo tanto, le convendrá evitar todo aquello que pueda provocar un desgaste prematuro de la prótesis como cargar con un exceso de peso o practicar deportes agresivos para la articulación afectada.

Artrosis

Patologías más comunes y especialidades

Sectores Propensos a Artrosis

Artrosis de Rodilla

Artrosis de Columna

Implantación de Prótesis de Cadera

Implantación de Prótesis de Rodilla

Prótesis de Codo

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